Hay ocasiones en las que somos nosotros solitos, y nadie más, los que provocamos los accidentes. Y si no que se lo digan a estos que veis en el vídeo que vieron con impotencia como un coche se precipitaba a los aparcamientos como si no hubiera ningún impedimento para ello.
Vamos, para haberse matado.
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Junio 9th, 2010 at 4:48 pm
increible